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viernes, 31 de enero de 2014

Candelaria


Cada dos de febrero son muchos los pueblos de España que, desde tiempo inmemorial acuden a la Virgen de la Candelaria para la bendición de velas que no se emplearán en la iluminación del hogar a falta de energía eléctrica.
Esta fiesta católica tiene sus orígenes en la consagración que los paganos hacían del mes de febrero a los dioses de las profundidades terrestres. Este antiguísimo rito lustral pagano, el de la Catarsis, se celebraba con antorchas, destinadas a espantar a los espíritus de las tinieblas. Así es como griegos y romanos conmemoraban la búsqueda nocturna, realizada por Démeter o Ceres, de su hija Perséfone o Proserpina, después de ser raptada por Hades o Plutón y llevada a los infiernos. En su conmemoración cada dos de febrero, las gentes de la Antigüedad clásica se echaban multitudinariamente a la calle para buscar en las oscuridades de la noche a sus eventuales proserpinas.
Pero aquellos ritos, amparados por las tinieblas nocturnas, terminaron desembocando en toda clase de excesos. La Iglesia, como no lograba erradicar esta festividad pagana, decidió consagrar a la Virgen la procesión de las candelas. Fue el Papa Gelasio I, a finales del s.V quien acabó por crear en la misma fecha la fiesta "tres en una": La Purificación de la Virgen, la Presentación de Jesús en el templo, y, claro, la Candelaria.
Para los celtas esta fecha era  el de la fiesta Imbolc, que significaba "en el vientre" puesto que era el momento en que la semilla se hallaba en crecimiento dentro del vientre de la tierra. Se dedicaba a la diosa Brigid que luego se cristianizó con el nombre de Santa Brígida. Es la diosa relacionada con los nacimientos, y los embarazos, de hecho por estas fechas se producen los primeros nacimientos de corderitos en el año. Es por tanto un símbolo de renovación, de potencia y de pureza.

sábado, 2 de mayo de 2009

Beltane, el sexo sagrado

(Foto de Inés Calvo)

Beltane, la fiesta que se celebra en vísperas o principios de mayo, es la fiesta pagana más sensual y más sexual, porque el objetivo es la exaltación sacra de la fertilidad a través de la unión carnal entre humanos.
Naturalmente cuando la tierra está en plena lozanía, verdor y hermosura, en la explosión florida y vívida de la primavera se halla la máxima representación de la facultad creadora primordial de la tierra y del poder fecundador del sol. De hecho, la palabra "Beltane" significa "fuego de Bel", el dios celta del sol.
Para los celtas este era el momento de llevar el ganado a tierras más altas de pastos veraniegos, y lo conducían a través del humo de los "tans" u hogueras de Bel, para purificarlos. Y la gente saltaba sobre estos fuegos con la misma intención de purificación, -lo que nos recuerda mucho nuestras hogueras de San Juan-.

También formaba parte del ritual la erección del poste de Mayo, que era un palo elevado (representación fálica masculina del Dios Sol), en cuya parte superior, bastante elevada, se colocaba una corona de flores(representación de la Diosa Tierra), de la cual caían cintas cogidas por danzantes de ambos sexos que bailaban alrededor del palo trenzándolas y destrenzándolas.
Muy importante es saber que para la realización de este poste de Mayo -que nos recuerda también las mayas o cruces de flores que se elaboran en zonas de la geografía española en la actualidad, sobretodo en Andalucía- los jóvenes que bailaban tenían que recoger la noche antes las flores y ramas que utilizarían al día siguiente, por lo cual pasaban juntos la noche previa, una noche sagrada de abandono sexual bajo las estrellas.
Estos rituales eran algo natural en el mundo antiguo de los celtas, porque se consideraban fundamentales para proteger y aumentar la fertilidad de la tierra. Hoy están en desuso y los actuales practicantes de la religión pagana se juntan para bailar y expresar su alegría en esta época del año.

lunes, 21 de julio de 2008

Lughnasadh

(Foto de http://www.alimentos.blogia.com/)

"Lughnasadh" es la fiesta del 1 de Agosto, y se refiere al dios Lug, dios muy importante en todas las tribus celtas que se conocen. También se denomina "Lammas" que es como se llamaba a la masa para hacer pan. ¿Y qué relación hay entre ambas cosas? Pues que a finales de julio y principios de agosto tiene lugar la cosecha de trigo, con el cual se fabrica el pan, claro; y para obtener el fruto hay que "matar" al vegetal que nos lo ofrece. Simbólicamente, y también en la realidad, podemos entender esta circunstancia como la muerte necesaria para perpetuar la vida. Los celtas, y muchos pueblos que no eran ellos, han visto en la cosecha el sacrificio de la madre tierra para nuestro sustento. Los celtas además, según su mitología, situaban en esta época la muerte de la madre del dios Lug, tras un esfuerzo ímprobo para convertir los bosques en tierra de cultivo, cosa que el ser humano desde tiempos pretéritos se ha visto obligado a hacer. Una forma de celebrarlo es partir y compartir los primeros panes "lammas" obtenidos tras la siega.
Y esta se realizaba con hoces, símbolo muy antiguo que nosotros relacionamos con la personificación de la muerte.
Pero Lugnasah tiene otro significado: Es el matrimonio de Lug con la madre Tierra; por tanto era el momento ideal para que se celebrasen matrimonios, como por ejemplo todavía hoy se hace en la Festa Celta do Lugnasah en Bretoña, en la provincia española de Lugo -cuyo nombre viene del dios Lug, como el de la ciudad de Lyon, que viene de la Lugdunum que fundó Augusto como capital de la Galia romana.
En definitiva, esta fiesta pagana es lo que luego se ha conocido como Fiesta de la cosecha, que no sé si ha conseguido o no ser cristianizada por la iglesia de Roma.
Por cierto, para ver un vídeo de fotos con la fiesta que se celebra en Bretoña mirar http://www.arqueotur.org/yacimientos/festa-celta-do-lugnasad-bretona-lugo.html en donde se incluye al final el conjuro de la queimada como banda sonora.

martes, 18 de marzo de 2008

Eostre, los huevos y la primavera

Fotografía de Inés Calvo

El 21 de marzo comienza la primavera y este año es muy curioso que también coincide con el Viernes Santo. Se oyen comentarios sobre por qué este año ha llegado tan temprano la Semana Santa; pues bien, como ya he comentado en otros post, la mayor parte de las fiestas católicas son intentos de cristianizar fiestas paganas, y en este caso no es menos: Según los cánones eclesiásticos el domingo de Resurección, la Pascua, tiene que coincidir con el primer domingo tras la primera luna llena del equinoccio de primavera. Y eso este año sucede dos días después del equinoccio.

También alguna de las delicias gastronómicas propias de semana Santa tiene un orígen prístino y pagano: los famosos huevos de Pascua. Y eso en dos sentidos: Uno puramente astronómico natural: Si la primavera es el renacimiento de la tierra tras el invierno, ¿qué mejor símbolo de renacimiento que el huevo? Pero además, según la teogonía ancestral, la diosa de esta época es Ostara o Eostre, la Perséfone griega o Proserpina romana, que solía hallarse vinculada en sus representaciones ¿a qué objeto natural? Efectivamente, al huevo, símbolo de su inagotable fecundidad. Con ella llegaba el color, traído por las flores y las hierbas al campo y a los bosques, por eso se solían pintar de vistosos colorines los huevos que se colocaban en su altar.

Pero lo más curioso es que algunos sostienen que es de esta diosa de los huevos -y también de los conejos-, Eostre, de donde deriva el nombre con que se conocen a las hormonas que controlan la producción de los óvulos en las mujeres, y por tanto, las hormonas más vinculadas a la fertilidad femenina: los estrógenos. Nosotros preferimos atenernos a su origen griego y romano "oestrus": esta palabra significaría tábano, en referencia a la inquietud constante que produce la picadura de este insecto, similar, según los griegos, al estado de celo de las hembras mamíferas. En fin, desde luego buscar el origen en una diosa parece mucho más romántico.

sábado, 8 de diciembre de 2007

Yule: 21 de diciembre

(Fotografía de Inés Calvo)








El que este sea el día con la noche más larga del año provocó en el ser humano desde tiempos remotos una gran amenaza; que las noches siguieran creciendo, que el sol no regresara jamás. Pero al día siguiente amanece y no sólo eso, sino que las noches empiezan a menguar: Es el momento, por tanto, en que el sol crece de nuevo, como si se hubiera regenerado, por eso esta fecha fue la elegida para celebrar su nacimiento. No son extrañas casualidades como que por estos días coincidan el nacimiento de Cristo en el mundo cristiano y el de Apolo en la antigüedad pagana. En Roma, de hecho, los "Dies Natalis Invicti Solis" (los días del nacimiento del no vencido sol) duraban hasta la mitad del mes siguiente, y la Iglesia se vio forzada, en este caso como en muchos otros, a cristianizar una fiesta pagana profundamente enraizada en las costumbres del pueblo.
En la actualidad la Navidad es la época del consumismo desenfrenado y de los encuentros familiares y sociales, muchas veces tan forzados que a lo que llevan es a las discusiones o al desánimo. No se trata tampoco de predicar la paz y el amor que rezan los eslóganes y que deben ser propios de los principios que rigen la vida y no de la reivindicación de unas fiestas... Frente a toda esta falsedad y oportunismo, a esta globalización de lo estipulado por los poderes fácticos vigentes, tenemos la realidad, la autenticidad del solsticio de invierno: Una época de renacimiento y renovación. Es la forma que tiene la naturaleza de decirnos: Deja atrás lo viejo y mira hacia adelante, hacia el nuevo comienzo... El solsticio de invierno es el apoyo psicológico y físico de la tierra y del cielo para avanzar, superar los baches, abandonar las culpabilidades, persistir en la esperanza de alcanzar la luz que el sol, de nuevo, nos devuelve sin pedirnos nada a cambio... Nada más que ser conscientes de ello, de permanecer despiertos al contacto con la inmensa, todopoderosa y generosa energía de vida que el universo nunca deja de proporcionarnos.
Desde luego, parece difícil a veces olvidar los dolores y errores pasados, sean propios o ajenos, pero cargar con las culpa y la pena en lugar de ayudarnos sólo nos proporciona dolor, y dolor, y más dolor... ¿hasta cuando?
El solsticio de invierno, con su frío, su dureza, su necesidad de utilizar nuestras fuerzas físicas para superarlo, es la oportunidad de la purificación; limpiar los malos hábitos para permitir que después nuestras mejores virtudes florezcan. No es extraño, por tanto, que el año nuevo traiga siempre tan buenos propósitos, pero ello no es por el año nuevo sino por el renacimiento del sol que, siendo el mismo, igual que nosotros somos los mismos, va trayéndonos poco a poco, día a día, la prolongación de su luz.

jueves, 25 de octubre de 2007

Samhain

(Fotografía de Inés Calvo)






El 31 de Octubre llega la fiesta celta de Samhain, que coincide con la cristiana Noche de difuntos, o su versión anglosajona, llegada a España hace unos años, el "Halloween".
Es una fiesta que se sigue celebrando dentro de la Wicca, en la cual es una ocasión para festejar la muerte, para recordar a las personas amadas que han fallecido y para tener la oportunidad de practicar especialmente la adivinación de forma eficaz.
En esta época del año, el velo que existe entre los mundos es más fino y la comunicación con otros reinos es más fácil. Muchos wiccanos tratan de escrutar en el futuro con una bola de cristal o con un espejo oscuro. Otros lanzan runas, o utilizan las cartas del Tarot para conseguir un conocimiento mejor de su situación actual o de la de otras personas que les piden ayuda. Por todo eso en el altar de Samhain (que se pronuncia "souin" y significa "final del verano" )normalmente hay una calavera, una bola de cristal y un espejo.
La magia ancestral, la antigua, era practicada por pueblos campesinos y ganaderos; en esta época reunían a los rebaños para devolverlos a los establos de invierno. Como en esa época dependían mucho de la caza, sus deidades eran el dios cornudo Cernunnos, que era a la vez el mayor cazador y la piezas cazadas, y la Diosa como tierra vieja y dormida, que espera ser regenerada, es decir el aspecto de la Diosa como anciana. Esta diosa anciana era la que cubría de nieve la tierra, sumiéndola en un estado de hibernación hasta que resurgiese en Beltane, al llegar la primavera, como diosa joven y fértil.
En Samhain es el momento de comunicarse con los antepasados. Para ello quedan totalmente desaconsejados medios como el espiritismo y la oiuja,; la comunicación es un acto íntimo y personal. Los wiccanos utilizan la salmodia o canción monótona: Es decir, primero tenemos que recogernos en nuestro interior, en un espacio silencioso y tranquilo, no hace falta meterse en una gruta por la noche, como hacían hace siglos. Luego empezamos a decir, por ejemplo, las vocales, cada una entonándola en voz baja, profundamente, tomando aire entre cada vocal y dejándolo salir lentamente mientras la entonamos.... Cuando nos agotamos podemos callar, aunque continuemos ensimismados, pero segurante habrá llegado a nosotros el mensaje que buscábamos en forma de imagen, de frase, de sensación...
Es muy interesante volver a vincularnos a la tierra, sentirnos una parte más de ella viviendo sus ciclos y estados como algo más profundo que dulces, juergas, borracheras y disfraces.